La abuela con una rosa del desierto señala la fuerza y la compasión de la frontera.

Presidio, Tx.- Durante las dos últimas semanas, el artista establecido en Los Ángeles Miles McGregor –conocido como El Mac– ha pasado entre ocho y 12 horas al día en un soporte de elevación, repintando la torre de agua de Presidio. Este pasado fin de semana, se desveló la imagen finalizada: se trata de una abuela mexicana que sostiene una rosa.

El mural se basa en una mujer que El Mac conoció en Presidio llamada Linda Luján, que tiene una tienda donde vende ropa de segunda mano. Luján es originaria de Ojinaga, México, y su trabajo le ha permitido pagarles la universidad a sus hijos. Según El Mac, Luján parecía ejemplificar a muchas personas que viven a lo largo de la frontera y que van y vienen regularmente entre los EE.UU. y México. A El Mac le gustó que su cara pareciera maternal, porque la vida en el caliente y seco Desierto Chihuahuense puede ser bastante dura.

“Parecía apropiado pintar una imagen que fuera más suave, más acogedora, más femenina,” dijo El Mac.

La idea de rediseñar el tanque de agua surgió en diciembre. El cónsul mexicano Francisco Jacobi abordó al consejo municipal de Presidio con una propuesta: el gobierno mexicano quería pagar un mural en la ciudad. Jacobi aún no tenía un diseño, pero dijo que el sentido de la pintura sería “que los migrantes son parte de la comunidad, que los migrantes son bienvenidos”.

De las 50 ubicaciones con consulados mexicanos donde se habría podido pintar el mural, Presidio es la más pequeña y remota, pero posee una relación particularmente colaborativa con su vecina del sur. Presidio y Ojinaga, México, trabajan juntos en temas de medioambiente, como cuando se inunda el Río Bravo, y en la gestión de emergencias, como en el caso de los incendios. El próximo mes, un proyecto de gran envergadura para la expansión del puente verá doblado el número de carriles que conectan a las dos ciudades. También está en curso un puente internacional ferroviario. El Mac cree que fueron los estilos de vida y las relaciones de la gente que vive aquí los que la convirtieron en una ubicación adecuada para el mural.

“La gente está tan mezclada entre sí que separar aún más a los dos lados parece innecesario e incluso ofensivo,” dijo.

Carlos Franca, residente de Presidio, ha estado observando el progreso del mural. Franca se dirige a Ojinaga cada día para trabajar en la tienda de comestibles de su familia, donde se puede ver el mural desde la entrada. Dijo que el mural le recuerda a sus abuelas.

“Yo diría que se parece a mucha gente de por aquí, de Presidio y Ojinaga,” dijo Franca.

A El Mac no le sorprende que el mural tenga un aspecto familiar para los lugareños. El Mac dijo que cuando esté finalizada, la pintura en realidad no será de Linda Luján de Presidio, sino una mezcla de abuelas que ha conocido por todo el mundo. Cuando se marche de Presidio, se llevará consigo los rostros de la gente que ha conocido. Dijo que puede que pinte incluso a un panadero de Presidio en la próxima ciudad o país donde viaje.

“De la misma manera que migra la gente, también migran los murales,” dijo.

La próxima vez que visite Presidio, busque a la abuela en la torre de agua. Estará allí vigilando a la gente en ambos lados de la frontera.

Fuente: www.bigbendnow.com

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